26 dic. 2011

Un 2011 muy variado

 Solamente quedan siete días para que este año termine. ¿Qué pasó? Demasiado. Cuando se hizo el primero de enero del 2011 no podía ni imaginar todas las cosas que este año me pasarían, aunque estuve un poco acertado... Más que otros años. Pero no tuve ni una semana sin que me pasara algo que me sorprendiera.


 Afortunadamente, este año pude darme cuenta de quienes son las personas que de verdad me importan y quienes las que solamente están cuando vos sacas numerito. También pasé por una crisis juvenil, cuando no supe qué carrera seguir... Todavía no sé. Regalos inimaginables, noticias horrendas, momentos de película. TODO en mi 17° año de vida. Y acá las cosas que más sobresalieron del año que está terminando...


 Comenzaron las clases en Marzo, y con ellas unas muchas cantidades de decisiones por tomar. ¿Qué buso de egresados para el año siguiente? ¿A dónde nos vamos de viaje de egresados: Bariloche o Porto Seguro, Brasil? ¿Qué empresa (para el buso y para el viaje)? ¿Con quién me tocará convivir en Canadá? Estas y muchas otras preguntas que, ya llegados a Diciembre, están respondidas pero en su momento no teníamos ni una pista. 


 ¡Último año de la saga cinematográfica de Harry Potter! Desde muchos años esperando el momento, y en Julio llegaría. Faltar a la escuela para participar del concurso, pedir ir al aula de computación para participar del concurso, enojarse cuando no llegaba a participar del concurso. Gracias a Dios, obtuve esas sagradas dos entradas para ir a ver al cine Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 1 y la premier de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 2. Bebida y pochoclos incluídos, sin contar los anteojos a lo Potter en 3D que nos regalaron. Una noche inolvidable, todos los fanáticos de muchos años esperando los momentos culminantes. Aplaudían cuando ocurría algo esperado, callaban hasta cuando alguien respiraba, lloraban cuando tenían que llorar (algo que, por alguna razón, a mi no me ocurrió). É-PI-CO.


 Y dos días después de la película más taquillera del año, comenzó el viaje a Vancouver-Canadá. Exactamente un mes disfrutando de lo que es vivir en un país tan igual y al mismo tiempo tan distinto. Ir a la escuela, pasear por la ciudad, ir a la montaña con nieve, ir a la plaza con calor, conocer las Cataratas del Niagara una vez en Toronto, y más... ¡Tanto más que hasta me duele recordarlo! Un mes, sin duda, maravilloso e inolvidable; con hasta el momento compañeros y ahora amigos. FA-BU-LO-SO.


 Luego llegó el Pepsi Music, entradas gratis con amigos que nos llevaron al VIP de Katy Perry. ¡Pero no cualquier VIP! Había sushi, pepsi, y demás cosas gratis. ¡Y no solo comida gratis! Famosos. Emilia Attias, Sofía Zamolo, Mariano Iudica, varios de los Casi Angeles, entre otros. Durante "la previa" al concierto, sacamos fotos y paseamos por la carpa donde se encontraba la gente "invitada" al concierto. No les voy a mentir, me sentía sumamente importante, cheto y nuevamente importante. 


 Y terminó el año, la escuela. Y con ésto, el miedo e incertidumbre. Es indiscutiblemente el último verano esperando volver a pisar la escuela. Luego del año que viene, solamente resta esperar a estudiar en la universidad. El último año donde todo está perdonado, donde somos chicos. ¿Y después? Es lo que me preocupa a mí, y lo que le preocupa a mucha otra gente. Pero bueno, el año que viene les diré bien qué tal el año. 


 Y otras cosas sucedieron, algunos más importantes que otras. Conocer a una chica estadounidense que vino de intercambio, ser escolta de la bandera de mi colegio, dar una maravillosa vuelta al sur en familia, rendir el First Certificate Exam, participar del Modelo de la Cámara de Diputados, el casamiento de mi tía y la espera de un nuevo primo, intercambios con varios famosos por Twitter (Jesica de GRAN HERMANO, el pelado de CQC, Andy K. de LA COSA CINE, Luz de GRAN HERMANO, Laura Ubfal, el mismísimo CQC) y mucho... Mucho más. 


 Un 2011 para recordar, sin duda. Y tengo una lista larguísima de gente a la que tengo que agradecer. Posiblemente no lean esto esas personas, pero tengo que dejarlo en algún lugar. OBVIAMENTE y primero que nada, a mi familia. Gracias a ellos pude conocer más a la Argentina y conocer directamente Canadá; a mis mejores amigos, esas seis increíbles personas que hacen de mi día un MUY BUEN día; a mis demás amigos, que cada uno está cuando se lo necesita aunque no haga falta hablar todos los días. 


 Y así termino el resumen de este año. Un año inolvidable, maravilloso, espectacular, inimaginable e increíble. Y ojalá el que venga sea mejor, para mí y para todos.


¡FELIZ 2012!

24 nov. 2011

Nace AFTER KING´S CROSS

 Ya pasaron ¿cuánto, cuatro meses? desde que partimos a Vancouver y tres meses desde que volvimos. Pasaron más de las cosas que se pueden escribir por acá, y otras que también me olvidé.

 Mientras veo un musical poco entretenido en el programa de SUSANA, me pasé por el blog a cambiarle su forma de verse. Ya no más foto de Vancouver como fondo, ya no más el título de antes. Ahora el blog hablará sobre más cosas, lo que me permitirá escribir más seguido.

 Como verán, el nuevo título tiene relación con Harry Potter. Pero el nuevo fondo es de Los Juegos del Hambre, la nueva saga de películas basadas en la novela de Suzanne Collins, estadounidense. (Y ahora es cuando entra Nacha Guevara en el living de Susana...).

 Tengo varias cosas que comentar en el blog, y más ahora que comienza el verano: Basta de escuela, basta de responsabilidades... Pero bienvenidos sean Los Juegos del Hambre, Gran Hermano 2012, el último año de Harry Potter, último año de secundaria. ¡Y más!

12 ago. 2011

The End 1.0

(A partir de acá escrito el 11 de Agosto)
Ya pasaron exactamente 672 horas desde que nos subimos al avión, desde que sobrevolamos Buenos Aires y nos dirigimos hasta Chile. Ya pasaron 28 días desde que empezó nuestro viaje a Canadá.

AVISAMOS QUE ESTE POST PUEDE CAUSAR ODIO YA QUE CONTENDRÁ ALGUNAS ORACIONES CURSIS

No miento si digo que aprendí, en Vancouver, muchas más cosas que solo el Inglés. Conocí varias maneras de vivir, conocí cómo soy capaz de manejarme solo y también conocí algunos lados de amigos que no conocía.

¿Cuál fue la mejor parte? No hubo, no hay y (a cuatro días definitivos del final) no creo que haya una "mejor parte". Es todo UNO, es EL viaje. Todo lo que pasó forma esta experiencia que es, sin duda, irrepetible. Esto no quita que haya disfrutado más algunas cosas como: el patinaje sobre hielo, la bicicleteada, los rollers, el espectáculo del turista y los leñadores, los fuegos artificiales. ¿Qué fue lo peor? Posiblemente haya habido algo malo, misteriosamente al escribir este post no lo recuerdo.

Recuerdo haber estado en el colegio hablando sobre el tema de "volver". Pensábamos que: ¿Quién querría volver a estudiar inglés al mismo lugar si tuviese la plata? ¿Por qué no conocer otro lugar? Y ahora, ya habiendo vivido la experiencia, digo: Qué equivocado estaba. Volvería, sí. Y es más, hasta ya tengo pensado como. A diferencia de vivir en una homestay, me iría a la residencia... Me llama más la atención. Repito: ¡Cómo pude haber creído "tonto" el querer volver a este lugar!

(A partir de acá escrito el 12 de Agosto)
Nunca llegué a contar en este Blog que me cambiaron de casa. "La casa de Manjul", al parecer, no era apta para alojarnos. A nosotros ni a nadie... Por ejemplo, el lunes de la segunda semana amanecimos con una persona durmiendo en el colchón en la cocina. Nuestras profesoras se enteraron, se quejaron en el colegio y ellos se encargarán de que nunca más reciban a nadie en esa casa. ¿Me da lástima? Un poco, sí. Pero me parece que Manjul tendría que haber cuidado más su casa...
Nos cambiaron a una muy cerca de la anterior, más cercana a la estación de tren que nos tomábamos. Eran filipinos: el padre, la madre, el abuelo y la hija de 1 mes. Nunca nos faltó nada, estuvimos muy cómodos allí. (Sin contar al abuelo, que creemos que sufría bipolaridad).

No puedo no escribir sobre lo segundo mejor del viaje... La escuela. El Canadian College of English Language (CCEL) era perfecto, la escuela ideal para cualquiera. Nos trataban como adultos, no nos subestimaban, tomaban en cuenta nuestro nivel de inglés y las actividades fueron las que hicieron del viaje uno excelente. Y ahora les paso a comentar sobre el personal que tuve el gusto (o no) de conocer.
Joey: Se podría decir que era una clase de prefecto. Él se encargaba de organizar las actividades y de mandarnos el mail de bienvenida y el cronograma de la semana. El otro día hablábamos con no me acuerdo quién... Parecía un poco solitario, pero dentro de todo le ponía ganas a todo.
Beck: La secretaria o administradora del CCEL. Sentíamos que nos cargaba, aunque yo no tuve muchas oportunidades de hablar con ella. No me arrepiento de eso...
María: Fue mi profesora hasta que dimos la evaluación de nivel, la cual me hizo subir (Sí, soy advanced ahora). Era buena onda, divertida y parecía que sabía. Por ahí a veces era un poco bipolar, pero nos terminó queriendo. Tanto que imprimió la foto que nos sacamos el último día...
Margaret: La primera profesora que tuvimos a la tarde, hasta que me subieron de nivel. Ella estaba viviendo en Italia, y estaba en Vancouver como trabajo-vacaciones. El último día (O sea, al fin de la segunda semana nuestra) nos despidió como si nos volveríamos a ver, pero no fue así. El Lunes siguiente fuimos a su clase, y nos dijeron que ya se había ido y que no estábamos más en ese aula. Sin duda, mi profesora preferida.
Michelle: Mi nueva profesora de la mañana de Advanced. Era copada, y a veces hasta compartía con nosotros una risa rara que ella tenía. Parecía una profesora como para tener durante mucho tiempo (cosa que ni Margaret ni María parecían). Sin mucho más por decir, además de que a dos días de haber terminado el college ella me sigue enviando por mail la tarea.
Olga: La nueva profesora de la tarde, a quien tuve en lugar de Margaret. El primer día me quería cambiar, encontraba aburrida la clase. El segundo día estuvo mejor (por ahí por las nuevas incorporaciones a la clase) y a ella se la veía mucho mejor, más chistosa. También la voy a extrañar un poco...

Este fue el primer post sobre la conclusión de Vancouver, maso menos contando qué es lo que pensé y qué me pasó durante este mes. En el próximo post sigo.


PD: En el próximo post hablo sobre LO MEJOR del viaje, ¿alguien sabe qué fue?

1 ago. 2011

Primer fin de semana: ¿Verano o invierno?

La semana había sido larga, pero sabíamos que al terminarla nos iba a parecer corta (y así fue). Por suerte, tuvimos dos excelentes días de fin de semana en ¿diferentes épocas del año?


Sábado 24 de Julio: Invierno en la Montaña
El día comenzó temprano, salimos de nuestra casa a las siete para estar en el colegio a las ocho. Allí nos esperaban dos grandes micros que nos llevarían a nosotros y otro gran grupo de alumnos hacia la montaña.
El viaje, a la ida, nos resultó corto (posiblemente gracias a que paramos a ver una cascadita escondida entre un bosque). Adelanto desde ya, que la vuelta sí fue un poco aburrida y que nadie veía la hora de llegar al centro.
Y entonces llegamos a la ciudad: Whistler. Pleno sol, mucho calor... ¿Para qué íbamos a necesitar toda la ropa que llevamos? La respuesta llegó rápido cuando nuestra directora, Laura, nos repartió los tickets de las aerosillas.
Me tocó con Florencia, compañera de escuela, y otra gente que nunca sabré quiénes eran. Ascendimos unos cuántos metros para arriba hasta llegar al lugar que pueden ver en la foto.
Como hoy tengo que estar despierto un largo tiempo, me encargué de subir una foto a Internet para mostrársela.

Acá comimos y recorrimos un poco, y la temperatura había bajado. Todavía no habíamos llegado ni al lugar más frío ni al mejor. Faltaba cruzar de una punta de montaña a la otra... (Sí, así como suena).
Pasamos un lindo viaje en "nosécomosellamaesetransporte" con algunos compañeros, la preceptora y un grupo de coreanos que, al saber que éramos de Argentina, comenzaron a gritar "Maradona, Maradona" "Messi, Messi". ("La puta madre" se nos cruzó a todos por la cabeza).
En la cima de la otra montaña nos limitamos a jugar guerra de nieve, a sacarnos fotos y a ponernos los buzos que pensamos que habíamos llevado al pedo.
Cabe rescatar, también, que cuando bajamos a la base de la montaña el panorama era diferente: La gente se había multiplicado, habían levantado carpas, había música y esa gente que uno cree ver solamente en las películas yankees.



Domingo 25 de Julio: Vamos a la Playa
¡Por fin! ¡Por fin nos pudimos levantar más tarde! ¡Sí! ... Nos levantamos a las nueve. ¿Para qué? Para llevar la ropa a lavar, una de las peores cosas que me tocó hacer (hasta ahora) en Canadá.
Llegamos a la lavandería y nos atendió un chino de unos 50 años. ¿Le entendíamos algo de lo que decía? No. ¿Parecía tener ganas de trabajar? No. ¿Parecía tener ganas de vivir? Tampoco. Por lo tanto, desconfiamos de todo lo que nos decía. Milagrosamente, todo salió bien. Pero me ahorro contarles un par de cosillas porque me gustaría olvidarlas, y no quiero dejarlas escritas acá.
Volvimos a nuestra casa, nos cambiamos y estábamos listos para ir a la playa. Nos tomamos el colectivo correspondiente, el tren que pasó y después (una vez que nos encontramos con el grupo) nos tomamos un último colectivo.
En la playa nos tiramos en la arena, no había mucho para hacer. El agua estaba muy fría, algunos se tiraron. Hacía mucho calor, pero no daba para estar en la sombra. Por lo que nos pusimos el protector e intentamos dormir.
Luego de ¿dos horas? nos volvimos a juntar todos, y nos encaminamos a unas canchas de Vóley. Por suerte, unos canadienses que se habían aburrido de jugar nos prestaron su pelota y nos pidieron que usáramos su cancha mientras descansaban (para que nadie se la robara). Lamentablemente tengo que destacar que fuimos muy malos jugando, ya que la pelota caía en todas las canchas menos en la nuestra. Sí, admito que fuimos un poco molestos...
Después de eso, nos volvimos a sacar un par de fotos y cada uno volvió a su casa.

Ese fue el primer fin de semana, y lo cuento al haber pasado exactamente 7 días. Espero no olvidarme de nada, y que les haya gustado las dos fotos que publiqué. Espero poder seguir contando lo que pasó después en la semana... ¡Nos vemos!

27 jul. 2011

Primera semana: Recién llegados y sin ideas de nada

Como hace una semana que no posteo, voy a resumir todo lo que pasó en pocos párrafos. Y para saber el día, agregaré la fecha antes de empezar con el relato.

Lunes 18: Presentaciones
Fue un día tranquilo, el primero. Nos despertamos temprano, como dos horas antes, y "desayunamos" (Si preguntan el porqué de las comillas es porque a eso no se le pudo llamar desayuno). Por suerte, en la misma casa había un mexicano. Éste nos contó cómo era la cosa y nos ofreció enseñarnos cómo llegar a la escuela.
PROBLEMA: No teníamos dólares canadienses*. Pero bueno, somos argentinos y eso no nos preocupó... Tomamos el colectivo gratis, por la parte de atrás. Cuando llegamos a la estación de tren, nuevamente tuvimos que subirnos gratis (Arriba nos enteramos que si nos agarraban tendríamos que pagar 150 dólares).
Al llegar a la escuela nos presentaron a Joey, el que se encarga de las excursiones. Él nos explicó cómo se manejaban, y qué debíamos hacer nuestro primer día. Tuvimos que dar un examen escrito y uno oral para ver en qué nivel nos tocaba.
Después de eso, no muchas más cosas interesantes. Recorrimos la ciudad a la tarde para conocer maso menos la zona, los negocios, entre otras cosas.

Martes 19: Primer día de clase
Increíblemente en la casa nos dieron un sándwich de queso como desayuno, el cual llevé a la escuela. Y empezaron las clases...
CLASE MAÑANA
Profesora: María
Compañeros argentinos: Juan, Camila G., Sofía L., Belén (éstas últimas se incorporaron al otro día)
Otros compañeros: Dos brasileros y una japonesa.
Observaciones: Ninguna. Nos mandó como tarea ver videos de Corea del Norte.
CLASE TARDE
Profesora: Margaret
Compañeros argentinos: Juan y Belén.
Otros compañeros: Un brasilero repetido, un brasilero nuevo, la misma japonesa, una taiwanesa y una turca.
Observaciones: Nos cayó bien la profesora y las clases parecen más cortas y divertidas.
Después de clase nos tomamos el Big Bus, el colectivo que nos hizo recorrer las partes más famosas de Vancouver explicándonos todo.

Miércoles 20: Parque Elizabeth
Tampoco nos dieron desayuno ese día. ¡Día del amigo! Al llegar a la escuela todos nos saludamos, y bla bla. Las clases siguieron como estaban, no hubo muchos cambios. Por ahí salía y entraba gente, pero nada importante para mencionar.
A la tarde fuimos a un lugar llamado Parque Elizabeth con el Colegio. Nos sacamos muchas fotos, y Argentina compitió contra Brasil en "Correr por la fuente". Dos compañeros, Manuel y Franco, jugaron contra dos brasileros una carrera. Ida y vuelta por el medio de los chorros de agua de la fuente. ¿Quién ganó? Obviamente que Argentina. (Arg 1 - 0 Bra).
Después de eso cada uno a su casa, y tampoco mucho para mencionar. (Bueno, no que recuerde).

Jueves 21: Gastown
Anteúltimo día de la semana. Estábamos un poco cansados, pero queríamos seguir haciendo cosas. Mi casa seguía siendo rara (Mal olor, mala comida, mala compañía). Fuimos a la escuela, estudiamos un poquito más...
A la tarde volvimos a Gastown (Volvimos = Ya habíamos ido con el Big Bus pero no nos habíamos quedado mucho). Allí compramos un par de recuerdos (ayudé y me ayudaron Candela y Florencia). Y nuevamente cada uno volvió a su casa por el Skytrain.

Viernes 22: Patinaje y Futbol
¡El día que estaba esperando! No solo porque era fin de semana, sino porque íbamos a ir a patinar. Y pueden preguntar, tenía muchas ganas de ir. En el verano lo había pasado tan bien que quería repetir.
Después de las clases y de enterarnos que tendríamos prueba el Lunes, nos encaminamos a la ¿cancha? de jockey sobre hielo de Vancouver. Nos dieron los patines, y salimos los que pudimos. Muchos se cayeron (puedo decir orgullosamente que yo no). Y vale aclarar, obviamente, que Argentina volvió a jugar contra Brasil. Esta vez una carrera con los patines. Jugó Candela contra uno de ellos, y la argentina ganó por pocos segundos. (Arg 2 - 0 Bra).
El día anterior, uno de los brasileros me había preguntado a mi (sí, justo a mi) si queríamos jugar un parte contra ellos: Argentina vs Brasil. Dijimos que sí, y arreglamos un lugar y horario. Por lo tanto, después del patinaje nos encaminamos para allá.
Antes de contar que perdimos, les cuento por qué.
¿Por qué perdimos?
- Ellos habían estado entrenando desde que se fueron de la escuela.
- Nosotros habíamos estado patinando desde que nos fuimos de la escuela.
- Ellos no eran solo brasileros, si no también coreanos, japoneses y mexicanos.
- Ellos tenían guantes, tobilleras y botines.
- Nosotros nos tuvimos que prestar los pantalones para jugar más cómodos.
(Yo hablo de nosotros, pero no jugué).
(Arg 2 - 1 Bra)
Sin dar muchos detalles, les cuento que me tuve que volver solo a casa (sin Nicolás, mi compañero de casa) porque éste fue llevado al hospital por un dolor de cabeza producido por el futbol. Por suerte, todo está bien.

(*) Con esa plata se compraría la "Tarjeta de TransLink". Esta tarjeta sirve para subirte a los diferentes medios de transportes públicos de Canadá en 1 hora y media. Lo registras en una máquina, y a partir de ese momento podes pasearte por todo Vancouver.

**

Bueno, ésta fue la semana, la primera. La pasamos muy bien, salvo por la casa. Todavía la seguimos pasando bien, pero... ¡Ya no estoy más en esa casa! ¿Cómo salimos de ahí? ¿Por qué salimos de ahí? En la próxima.

18 jul. 2011

Domingo 17 de Julio: "3 horas encerrados, unos cuantos chinos, la cenicienta rica y un mapache"

Llegamos a Vancouver el Domingo 17, alrededor de las 11. Entonces, a partir de ese preciso momento, comienza este blog.

Después de buscar las valijas en el aeropuerto, unas cinco limusinas nos esperaban en la puerta. Como era de esperarse, me apuré y me puse primero en la fila. Yo quería la primera, y nadie me la iba a sacar. (Y bueno, nadie me la sacó). En este momento no tenemos fotos, pero vamos a ver cuándo las subo.

En el viaje vimos un par de McDonald’s y de Starbucks (Entiéndase como MUCHOS y MUY juntos), hasta que llegamos al Canadian College of English Language (CCEL, en adelante). Ahí nos hicieron pasar al buffet, donde nos dieron algo de comer y luego nos presentarían nuestra (la de un amigo y mía) familia... La cual nunca llegó. Nos mandaron en Taxi hasta la casa... ¿¡Para qué!?

Vale aclarar que durante el viaje en taxi encontramos a una cenicienta manejando su auto chiquito con una cara muy enojada. ¿Por qué le decimos cenicienta a esa mujer? Porque estaba vestida como ella ._. ¿Cambia algo en la historia de cómo llegamos a la casa? Para nada.

Nos bajamos del taxi, pero sin antes sacarnos una foto con dos compañeras en la puerta (muy pronto: foto). La entrada es una puertita chiquita, decorada con dos pinos altos a cada lado. Uno baja por los escalones hasta el parque, y tocamos la puerta. Nos atendió la hija de la dueña de la casa, ya que ésta no estaba. :O Y nos encontramos con la primera prueba: ¿WTF?

La chica esta nos hizo pasar por la puerta del costado. (Al parecer, la casa está separada en dos: Una donde viven los dueños, y otra donde viven los estudiantes). Abrió la puerta que de afuera da a la cocina y un olor un tanto especial nos llenó la nariz. ¿Qué era? Todavía no lo descubrimos. Pero esa no fue la mejor parte... Lo mejor fue cuando vimos un colchón tirado en el piso. ¡Iuupi!

La hija de la dueña nos preguntó qué queríamos. Opción A) Que uno duerma en la cocina durante cuatro días. Opción B) Dormir los dos juntos en una habitación durante cuatro días. Sé que los que nos odian hubieran preferido la A, pero no... Tomamos la B. Agarramos el colchón y lo llevamos a la última habitación del pasillo.

Ahí conectamos la computadora, y le avisamos a nuestros compañeros que habíamos llegado bien. Y después... Nos dimos cuenta que no sabíamos qué hacer, qué no hacer, dónde ir, dónde no ir. No estaba la dueña, llegaría en "one or two hours" y esperamos. Esperamos... Esperamos... Esperamos... Esperamos... Toc Toc. ¡Siiii! Llegó Manjul, la dueña de la casa.

Por suerte, nos explicó todo lo que debíamos saber. Dónde nos dejaría la comida, qué hacer cuando no queríamos más, nos dio la llave y le preguntamos cómo hacer para ir al instituto desde la casa. (Si había que tomar el tren, o el colectivo, etc.). Nos dijo que hablaría con uno de los dos chicos, que también están hospedados en la casa, para que a la mañana siguiente nos guiara con él.

Ya sabiendo masomenos todas las reglas, y un poco más relajados, decidimos salir a caminar por el barrio rumbo al McDonald que vimos cuando llegábamos. En este momento, voy a tirar una "lluvia de ideas" donde encontrarán las palabras que representan todo lo que vimos: ÁRBOLES - CHINOS - UN MCDONALD - UN KIOSKO - CHINOS - UNA IGLESIA JAPONESA - JAPONESES - UNA ESTACIÓN DE SERVICIOS - CASAS MUY LINDAS - CHINOS - UNA PLAZA CON HAMACAS Y CANCHAS DE TENIS - CHINOS - LLUVIA. Y sí, volvimos. ¿Por la lluvia? ¡NO! Por la cantidad de chinos.

Y acá es cuando aclaro que mientras estábamos en la casa vimos por la ventana a un mapache (O según yo, a un mapuche). ¿Es importante? No, pero le da atractivo al título.

Cuando regresamos a la casa, la señora nos presentó a uno de los hospedados: Kim. No, jaja, no era chino. Era coreano, según nos contó el segundo hospedado que no conoceríamos hasta el otro día. La mujer le pidió que nos llevara a la escuela el día siguiente. Aceptó. Pero lo que él no sabía era que no teníamos plata canadiense, lo cual complicaría un poco las cosas al tomar los medios de transporte.

¿Cómo pudimos haber sobrevivido al otro día sin plata? ¿El compañero coreano nos habrá prestado un poco de la suya para tomar el Sky Train? ¿Qué es el Sky Train? ¿Los chinos habrán encontrado la forma secreta de curar la apendicitis y nosotros la descubrimos? Todo eso y un poco más de la historia del mapache mañana en este mismo blog.